quintacolumnistas

Juan Pablo II y esa santidad que los “quintacolumnistas” de la Iglesia no pueden comprender.

Es necesario que haya escándalos, dijo Jesucristo, pero ¡ay del hombre a causa del cual sucede el escándalo! (cf. Mt 18,8). Se trata de obra y culpa humana; sin embargo, existe en eso una disposición divina. ¿Acaso no sabía Cristo que Judas le traicionaría? Y a pesar de ello, lo eligió. Un misterio. El Salmo 120 afirma: “¿Quién puede encontrar una persona de confianza?” A quien le decía que algunos de sus colaboradores eran discutibles,...