Autorrealización

La conversión de San Ignacio se inició tras la caída: la caída personal, desde las alturas del engañoso “persigue tus sueños” es a veces brutal.

Mi generación (soy del 78, hagan su cálculos) está agotada de correr tras un éxito confuso que se le resiste. Un espejismo. No sé si en alguna generación hubo una distancia tan grande entre expectativas y realidad. La caída sobre la fría realidad desde las alturas del engañoso “persigue tus sueños” es a veces brutal. Demasiado cine llevó a idealizar el amor hiperromántico y el éxito profesional. El éxito era el objetivo vital de una sociedad...