El pecado de los obispos españoles: “no saber nada” de los casos de pederastia. Los medios, se confrontan

ACNdiciembre 20, 2021
España.

El ‘obsequio’ de “El País” al Papa -su investigación sobre la pedofilia en España- un gesto inédito y de gran valor que puede ayudar a la Iglesia en su lucha contra los abusos sexuales.

LUNES 20 DE DICIEMBRE DE 2021.
El periodista español de “El País”, Daniel Verdú, durante el reciente viaje del Papa a Chipre y Grecia, en el avión, sorprendentemente el pasado 2 de diciembre, le dio al Papa Francisco algo insólito: un libro real (385 páginas) elaborado y empaquetado solo para el Pontífice, es decir una colección orgánica y completa de las numerosas investigaciones[1] del prestigioso diario español dedicado a la pedofilia clerical en España en las últimas décadas (se ilustran 251 casos nuevos).
Es un obsequio lacerante, sin bombones, sin copia de un libro, nada que acabe en los almacenes, pero es al mismo tiempo una expresión de cercanía a la Iglesia, al Papa, que durante muchos años ante el el horror de la pedofilia se alterna con fatiga y problemas, buenos éxitos pero también grandes derrotas.
La investigación concierne sobre todo, como el mismo Francisco pidió en el pasado, agradeciendo la labor de los periodistas en varias ocasiones, víctimas concretas, personas, hombres y mujeres, cuyos dramas personales no pueden reducirse a simples números o categorías o materiales sociológicos. o desfiles de expertos. Para enfocar la pregunta central, parafraseando a la Madre Teresa de Calcuta quien dijo que no hay pobreza sino gente pobre, se pudo observar que no hay pedofilia sino personas maltratadas. Francisco añadiría: “carne sufriente de Cristo … víctimas”. Ésta es la gran importancia del regalo ofrecido por “El País” al Santo Padre que hizo muy bien en transmitir el expediente sustancial a las autoridades vaticanas competentes, en particular a la Congregación para la Doctrina de la Fe.
La iniciativa del diario español será también un estímulo apremiante para los obispos españoles que se mueven con injustificada cautela y prudencia en esta materia o para episcopados, como el italiano por ejemplo, que esencialmente no se moviliza con coraje incisivo, puntualidad y transparencia. ., a excepción de unos pocos obispos.
Lo dicho en estas horas debe ayudar también a revelar un fenómeno del que poco se habla y, sin embargo, es una realidad evidente: la existencia de una determinada categoría de católicos, incluidos los periodistas, que actúan como un grupo de presión laico-clerical. para evitar rendir cuentas con el pecado y crimen del pedófilo y que en muchas diócesis del mundo ha sido y sigue siendo un gran obstáculo para lograr la verdad, la justicia y la cercanía, cosas pedidas a gritos por las numerosas víctimas.
[1]  Iñigo Domínguez, Julio Núñez, Daniel Verdú

 

Los obispos reaccionan al dossier entregado por el diario al Papa Francisco.

La Conferencia Episcopal, que no investiga la pederastia clerical, pide a El País “mayor rigor” en “sus acusaciones”

Abusos del clero

Abusos del clero.
* “Es necesario que esa misma información se entregue también a las oficinas de protección de menores y prevención de abusos que están en las diócesis y en las congregaciones religiosas para poder realizar la investigación que fuera procedente en función de la información recibida”
* “Faltan nombre de los acusados, años en que ocurrieron los abusos, o se refiere a personas fallecidas”. Fallecidos, los posibles victimarios, no los supervivientes de abusos, en un dossier, de 385 páginas, entregado a Bergoglio el pasado 2 de diciembre
* “La Iglesia insiste en la importancia de denunciar los abusos y anima a todas las víctimas a presentar sus denuncias en las instituciones jurídicas, canónicas o sociales que mejor se adecúen a su voluntad”

 

Se han negado sistemáticamente a investigar los abusos a menores cometidos en la Iglesia española, y cuando una institución ajena, en este caso, El País, lo hace, y consigue que el mismo Papa ordene una investigación, la criticanLos obispos españoles han pedido al diario “mayor rigor” en sus “acusaciones”, cuyo contenido, “de carácter muy dispar, hace difícil extraer conclusiones que puedan servir a una posible investigación”.

En una nota enviada por whatsapp a algunos medios, la Conferencia Episcopal admite que “todas las iniciativas de instituciones y medios que ayuden a acabar con la lacra de los abusos sexuales cometidos contra menores o personas vulnerables en la Iglesia o en la sociedad son, en principio, una buena colaboración”.

Hacer públicos los datos

Sin embargo, la de El País, no lo es, pues “faltan nombre de los acusados, años en que ocurrieron los abusos, o se refiere a personas fallecidas”. Fallecidos, los posibles victimarios, no los supervivientes de abusos, en un dossier, de 385 páginas, entregado a Bergoglio el pasado 2 de diciembre. El periódico añadió ayer su intención de poner a disposición de la investigación ordenada por Doctrina de la Fe todos los datos, siempre que fuera posible en virtud de la Ley de Protección de Datos. La misma, por otro lado, que argumentan los obispos para no hacer públicos sus propios datos, si es que los tienen.

Argüello, Josetxo Vera y Barriocanal en Compostela
Argüello, Josetxo Vera y Barriocanal en Compostela

“Es necesario que esa misma información se entregue también a las oficinas de protección de menores y prevención de abusos que están en las diócesis y en las congregaciones religiosas para poder realizar la investigación que fuera procedente en función de la información recibida”, añade la nota, que evita preguntarse por qué las víctimas prefieren ponerse en contacto con los medios de comunicación antes con las instituciones eclesiásticas, que durante años han dado la callada por respuesta.

“La Iglesia insiste en la importancia de denunciar los abusos y anima a todas las víctimas a presentar sus denuncias en las instituciones jurídicas, canónicas o sociales que mejor se adecúen a su voluntad”, finaliza la nota.

Conferencia Episcopal Española: la información de «El País» sobre casos de abusos sexuales en el clero no tiene rigor
SOLO 9 CASOS SON DE ESTE SIGLO

Conferencia Episcopal Española: la información de «El País» sobre casos de abusos sexuales en el clero no tiene rigor

El diario «El País», tras años ofreciéndose a recoger testimonios de víctimas de abusos sexuales por parte del clero católico, informó ayer de la existencia de 251 sacerdotes y religiosos que habrían cometido tales abusos. La mayoría fue entre los años 60 y 80 del siglo pasado. Por tanto, no solo han prescrito, sino que muchos los supuestos abusadores han muerto. La CEE califica el informe de falta de rigor

20/12/21 4:40 PM.

(Agencias/InfoCatólica) Solo 9 de los acusados en el informe de El País cometieron supuestamente abusos en este siglo. Hay 4 de los años 40, 31 de los 50, 67 de los 60, 70 de la década de los 70, 41 de la década de los 80 y 19 de la última década del siglo XX.

Además, la mayoría de los abusadores pertenecen a órdenes y congregaciones religiosas y no al clero diocesano, que es el que depende de los obispos.

La Conferencia Episcopal Española ha publicado hoy la siguiente nota de prensa:

En relación a la noticia publicada ayer por El País, queremos señalar que:

– Todas las iniciativas de instituciones y medios que ayuden a acabar con la lacra de los abusos sexuales cometidos contra menores o personas vulnerables en la Iglesia o en la sociedad son, en principio, una buena colaboración.

– Sería deseable que las acusaciones que recoge el citado informe tuvieran mayor rigor, ya que su contenido, de carácter muy dispar hace difícil extraer conclusiones que puedan servir a una posible investigación. De manera especial cuando faltan nombres de los acusados, años en que ocurrieron los abusos, o se refiere a personas fallecidas.

– Es necesario que esa misma información se entregue también a las oficinas de protección de menores y prevención de abusos que están en las diócesis y en las congregaciones religiosas para poder realizar la investigación que fuera procedente en función de la información recibida.

– La Iglesia insiste en la importancia de denunciar los abusos y anima a todas las víctimas a presentar sus denuncias en las instituciones jurídicas, canónicas o sociales que mejor se adecúen a su voluntad.

Aunque el fenómeno de los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y religiosos es muy grave independientemente del número de abusadores y de víctimas, resulta significativo que tras la doble campaña de el diario El País para lograr testimonio de víctimas, el número final que han logrado es muy inferior al que se está dando en otros países.

Por su parte,  José Luis Restán, director editorial de ABISE MEDIA, ha indicado en Herrera en COPE que la Iglesia española «ha hecho un proceso de conversión de mentalidad a la hora de afrontar esta tragedia». «Desde hace diez años, el crecimiento en este campo es evidente. Las 70 diócesis españolas tienen oficinas dedicadas exclusivamente a recibir esas denuncias. Del presente y del pasado. Todas son valoradas y estudiadas», ha señalado. Además, ha recordado que la Iglesia española aprobó un protocolo para unificar el plan de acción ante una denuncia en todas las diócesis. Una decisión alabada incluso por la Santa Sede, según Restán.

Para el periodista, que solo 9 de los 251 casos denunciados hayan ocurrido en los últimos 20 años es un claro inidicio de que la Iglesia española está trabajando profundamente en este problema. «Algo se estará haciendo bien en prevención, protocolo y en cambio de mentalidad para esta disminución drástica. Aunque cada caso sea una tragedia y merezca lágrimas, conversión y castigo para los culpables», ha explicado.

Fracasa la campaña para implicar al Papa

Según informa Religión Confidencial, «El País» diseñó hace unos meses una estrategia para implicar al Papa Francisco y a la Curia Vaticana aprovechando la firmeza y contundencia con la que el Papa está hablando sobre la necesidad de aplicar la justicia y acompañar a las víctimas.

El detonante próximo fue la negativa de la última Asamblea Plenaria de los obispos españoles a realizar una investigación en forma de causa general. Similar a la que han hecho otros episcopados mundiales, hoy cada vez más criticadas.

Los obispos españoles tampoco consideraron oportuno encargar una investigación a una comisión externa. La argumentación del obispo portavoz de la Conferencia Episcopal, monseñor Luis Argüello, a este respecto, ha sido siempre clara y coherente.

Aunque El País intentó entregar en mano al Papa el informe, finalmente no lo logró y tuvo que conformarse con que lo recogiera un miembro del séquito pontificio. Además, el presidente de la Conferencia Episcopal Española, cardenal Juan José Omella, habló con el Pontífice de este asunto, quien indicó que la Congregación para la Docrtina de la Fe es la competente en esa materia.

 

El pecado de los obispos españoles.

 

Por ssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssssJosé Francisco Serrano Oceja – ABC).

 

einticuatro obispos españoles se han pasado esta semana en Roma para la visita ‘ad limina apostolorum’. Es decir, una ‘tournée’ maratoniana de encuentros en las Congregaciones vaticanas que tuvo un momento cumbre, la reunión, de dos horas y media, a puerta cerrada con el Papa Francisco el pasado jueves. Hasta el 29 de enero pasará por allí el resto de la Conferencia Episcopal.

 

Más que una visita para rendir cuentas o recibir un rapapolvo, la primera tanda de obispos españoles ha recibido el aliento de un Papa cercano, que sabe escuchar y, también, lanzar los mensajes que considera oportunos.

 

A la vuelta del viaje a Grecia, Francisco, contestando a una pregunta sobre el incomprensible caso del hoy arzobispo emérito de París, monseñor Aupetit, dijo: «Se ve que nuestra Iglesia no está acostumbrada a tener un obispo pecador, hacemos de cuenta para decir: mi obispo es un santo… No, este pequeño birrete rojo… todos somos pecadores».

 

Es cierto, la Iglesia ha vivido, durante mucho tiempo, de una imagen idealizada de los obispos que los convertía en personajes públicos lejanos, administradores de las esencias, hombres con poder y relevancia. Los tiempos han cambiado. Al cuestionamiento de una parte de la sociedad se suma una especie de escrutinio permanente desde dentro, que está relacionado con la pérdida de autoridad generalizada.

 

No lo olvidemos, en ámbitos de decisión, quien no tiene autoridad se suele convertir en un autoritario.

Recientemente hemos asistido en España a un lamentable caso de abandono de un obispo. La amplia repercusión se debió a que el proceso era en sí una patología. Si algo caracteriza a los obispos españoles es su fidelidad a la Iglesia, al Papa y a la doctrina. No son, ni pretenden ser, políticos al uso, ni managers de ninguna franquicia territorial. Los hay de diversas sensibilidades, de variados estilos, formaciones académicas y experiencias de vida. Los hay más hábiles y con más carisma que otros. Tenemos unos obispos que, en términos generales, subordinan su bien personal al del servicio a los demás. Y eso se nota a favor de la libertad de la Iglesia.

ACN

Con un equipo de profesionales y analistas en el territorio nacional y el continente INFORMA del acontecer diario más relevante de la Iglesia en México y el mundo.

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