AsiaEL MUNDOIGLESIA EN MOVIMIENTOLa islamización, alentada por gobiernos ‘occidentales’: EU, Pakistán y Arabia Saudí crearon a los talibanes…que atacan a los católicos: cardenal Joseph Coutts

ACNoctubre 21, 2021

Joseph Coutts, cardenal y arzobispo de Karachi (Pakistán), cree que la «hipocresía» de los Estados Unidos y la Unión Europea ha tenido un impacto en la persecución de los cristianos en la región, ya que los extremistas les equiparan con los occidentales y les culpan de los conflictos en Irak, Afganistán y otros territorios.

El cardenal Coutts ha concedido una larga entrevista a Crux, de la cual se ha publicado una primera parte.

El purpurado lamenta que el nuevo plan de estudios en su país busque una mayor islamización del mismo:

«…lo que hemos estado experimentando en general en Pakistán en las últimas una o dos décadas es un movimiento creciente de islamización. La idea es promover el islam, pero a costa de descuidar la historia del hinduismo y otras que han estado en el país desde mucho antes del siglo VIII».

Y explica la razón por la que los cristianos sufren un rechazo mayor que los hinduistas:

«Tenemos un número de hinduistas más o menos igual al de los cristianos, pero por parte de algunos musulmanes, el cristianismo tiene un matiz negativo.

¿Qué quiere decir?

Nos ven como el diablo, el producto del colonialismo. Si ocurre algo en Occidente, por ejemplo, Dios no lo quiera, un caso de blasfemia en algún lugar, estamos en ascuas, porque una iglesia será atacada, unos cuantos cristianos serán brutalmente asesinados.

Sí, porque todo lo que hacemos en Occidente, lo pagan allí…

Exactamente, porque nos ven a los cristianos como conectados, y creen que no pertenecemos al país. Pero no somos emigrantes. Pertenecemos al país tanto como los musulmanes y los hindúes y todos los demás. Y el fundador [de Pakistán], Muhammad Ali Jinnah, fue contemporáneo de Mahatma Gandhi y Nehru, y trabajó junto a ellos inicialmente durante la lucha por la libertad contra los británicos inmediatamente después de la Segunda Guerra Mundial. Jinnah pronunció un hermoso discurso, durante la primera sesión del primer parlamento: “Ahora somos libres, ustedes son libres. Sois libres de ir a vuestras mezquitas, a vuestros templos o a cualquier lugar de culto. Lo que creáis no tiene nada que ver con el Estado. Ahora todos debéis aprender a ser pakistaníes. Pakistán también era una palabra nueva, no hay un idioma llamado pakistaní”.

Al cardenal asegura que aunque los cristianos tienen mucha libertad de culto, «por supuesto, hay problemas: ¿Qué clase de libertad es ésta, si pueden secuestrar a nuestras hijas y a nuestras hermanas? Y también hay otros problemas. Pero los que atacan nuestras iglesias no son la gente común, sino los fanáticos». Pero a pesar de eso, «si vienes a visitar Pakistán, te bajas en el aeropuerto y le pides al taxista que te lleve a una Iglesia, lo hará. Y es pública, y visible, no como en Turquía».

El cardenal asegura que «si vienes a Pakistán, encontrarás un poco de todo: lo bueno, lo malo y lo feo. Pero ahora, incluso los musulmanes más moderados se están volviendo más islámicos, siguiendo el ejemplo de Arabia Saudí, ya que recibimos mucho dinero de ellos. Y por lo que entendí, se están tomando su tiempo, lo están haciendo a través de la educación, no tratando de imponer violentamente esta islamización».

Y añade:

Y lo que también nos perjudica es, de nuevo, la duplicidad, la hipocresía de Estados Unidos. Para ellos [los extremistas] los Estados Unidos, la Unión Europea, todos los países occidentales o digamos los blancos, son cristianos.

Yo soy pastor, algo parecido a un imán. Y los viernes, cuando pronuncian sus sermones, dicen: «jóvenes musulmanes, levantaos, es la hora de la guerra santa. Mirad lo que nos están haciendo esos cristianos». ¿Y quién es «nosotros» para ellos? Los musulmanes. Argumentan que «ellos» atacaron Irak, un país musulmán. Ven sus casas destruidas, gente llorando en la televisión, así que los imanes les dicen a los jóvenes que ellos también deben enfadarse. Y puede que sean musulmanes moderados, pero cuando ven y oyen eso, se enfadan. Y entonces el imán dice «mira lo que están haciendo, ayudando a esos sucios sionistas, a oprimir a los pobres palestinos. No les dan la tierra. Y mira lo que esos hindúes adoradores de ídolos están haciendo en Cachemira. Nos están oprimiendo».

Y después de enfadar a estos hombres, están dispuestos a ir a unirse a Al-Qaeda o a los talibanes. La primera vez que se atacó una iglesia en Pakistán, fue una semana después de que los marines estadounidenses empezaran a bombardear Afganistán con bombarderos B52 y decenas de miles de refugiados empezaron a cruzar la frontera, con mujeres y niños llorando. Todo el mundo estaba conmocionado. Dos jóvenes con rifles automáticos irrumpieron en una iglesia un domingo en Pakistán. Era la primera vez que teníamos una experiencia así, musulmanes entrando en una iglesia y matando a la gente. Nunca habíamos tenido esto antes».

El relato histórico que hace el purpurado paquistaní sobre Afganistán es impecable:

«Los afganos se ensañaron con los británicos en el siglo XIX, se ensañaron con los rusos en 1981 y ahora con las fuerzas de la OTAN. Pero cuando llegó la Unión Soviética, los que se alarmaron fueron los países occidentales. ¿Has oído hablar de la Teoría del Dominó? Decían, el comunismo toma Afganistán, y el siguiente es Pakistán, y entonces consiguen una apertura al Mar de Arabia, y entonces no están lejos del Golfo, la fuente del petróleo para el mundo occidental. El objetivo era detener a los comunistas, aunque para ello tuvieran que dar la mano al diablo. Rusia era todavía una superpotencia. Estados Unidos intervino con su tecnología y los saudíes con su dinero, y nuestro gobierno también, porque el ejército de Pakistán entrenó a los talibanes.

Pakistán, Arabia Saudí y Estados Unidos crearon los talibanes. Y todo el mundo está interesado en Afganistán. Y los estadounidenses llegaron en 2001, pensando que a través de la fuerza podrían solucionarlo todo, gastaron miles de millones creando un Ejército Nacional para Afganistán, sin entender que se trata de una sociedad tribal centenaria, donde la primera lealtad de los jóvenes que estás reclutando y pagando no es una entidad llamada Ejército Nacional, sino su tribu.

Y concluye:

«A Afganistán le queda un largo camino por recorrer, no se le puede imponer la democracia sin más».

 

 

Crux/InfoCatólica.

ACN

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