VIDA Y FAMILIAJoven atleta se prepara las olimpiadas con un Rosario, una cruz y su familia; es Grace McCallum, de 18 años.

ACNjulio 2, 2021

Sigue rezando, porque realmente marca la diferencia”, aconsejan Sandy y Ed McCallum a su hija Grace. La joven de 18 años comenzó a participar con 13 en competiciones de alto nivel de gimnasia artística y desde entonces, siempre encomienda los resultados a su oración.

Ahora, esta familia católica de Minnesota se prepara con su hija para los próximos Juegos Olímpicos de Tokio que se celebrarán entre julio y agosto de 2021. Como es su costumbre, Grace promete llevar su fe y oración al centro de la competición.

La oración, lo más importante para Grace

Grace McCallum nació en 2002 y conoce la gimnasia artística desde que tiene 5 años. A los 13 decidió dar el salto a las competiciones de élite. En su confirmación, tomó a Santa Filomena como su patrona, a quien encomendó el resultado de los campeonatos estadounidenses de 2019. La fecha de la competición, el 11 de agosto, coincidía con la fiesta de Santa Filomena. Grace obtuvo la medalla de bronce, un éxito que no esperaba.

“Fue increíble la cantidad de personas que se acercaron a nosotros y nos dijeron que estaban rezando por ella”, destacó su madre en 2019. “Honestamente, no creo que Grace pueda pedir nada más. Probablemente, nada signifique más para ella que tener a todos sus seres queridos rezando”.

Grace McCallum, en su clasificación para los Juegos Olímpicos.

Un rosario y una cruz en las próximas olimpiadas

Una de sus hermanas, Rachel, estuvo rezando una novena a Santa Filomena pidiéndole por la competición y su familia le animó antes de obtener el triunfo: “Úsala como tu intercesora y reza”, le dijeron.

“Cada vez que tengo un día difícil, en el gimnasio o las competiciones, sé que Dios me dio ese talento. Necesito usar ese talento y no desperdiciarlo”, cuenta la joven deportista en The Central Minnesota Catholic.

En cada competición o viaje con el equipo, Grace siempre lleva un rosario en su mochila y una cruz que le regaló su abuela. “Le traen paz y calma, y no viaja a ningún sitio sin ellos”, cuenta su madre. De hecho, la joven ha llevado su oración a lugares tan lejanos de su hogar como Doha, Qatar; Lima, Perú y Medellín o Colombia.

Su próximo destino, Tokio, donde competirá junto a la famosísima Simone Biles (también católica), Sunisa Lee y Jordan Chiles en los Juegos Olímpicos que se celebrarán entre el 23 de julio y el 8 de agosto.

 

ReL.

ACN

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