INVESTIGACIONESLey General de PoblaciónLey de Población y de violencia simbólica, una gota de veneno para la Iglesia y la Familia.

Uniones de los padres de familia, grupos provida y agrupaciones religiosas han permanecido en un silencio cómplice.
Giovanna Azamarmarzo 22, 2021

A un mes en que el Senado de la República enlistó los Proyectos de Decreto por el que se expide la Ley General de Población y por el que se adicionan diversas disposiciones a la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, los diputados que la dictaminaron en sus respectivas comisiones de todos los partidos políticos y que además la aprobaron en el pleno casi por unanimidad, se han quedado agazapados en el silencio y la oscuridad sin explicar siquiera cuáles fueron las razones por las que estuvieron de acuerdo y aprobaron estas leyes que van imponen el aborto, arrancan la patria potestad, abrogan la ley de objetores de conciencia y condenan a la Iglesia, a la Familia, a la Educación y Medios de Comunicación por ejercer “la violencia simbólica”, según ellos, “al educar en los valores”.

Hace una semana, se asumieron como defensores de la Vida y la Familia en las reformas constitucionales en materia de Igualdad Sustantiva que MORENA quiere imponer, pero todos sabemos que este intento no prosperará si no cuentan con las dos terceras partes del quorum, salvo que la ausencia de los diputados pro vida y familia lo concientan como lo hicieron en las anteriores. Han querido hacer creer que el peligro real está en este intento en materia de igualdad sustantiva. ¡No señores! El peligro mayor es el que tenemos dentro, camuflado y lleno de perversidad dictaminado y votado favorablemente por ellos en la Cámara de Senadores: Las dos leyes con las que aprueban el aborto y condenan a la Familia y la Iglesia.

O díganos usted, ¿Qué es más peligroso? ¿Un frasco de  veneno  o una sola gota letal de ese veneno diluida en un vaso de agua?

Sin duda alguna, lo segundo. Mientras que el frasco de veneno es plenamente identificable, la gota diluida en un vaso de agua puede pasar desapercibida, siendo así mucho más fácil que cualquiera la consuma .

Una vez más queremos advertirles que justamente eso, es lo que está pasando en México:

El pasado 11 de Marzo del 2021, se aprobó un dictamen con más de 20 reformas a la Constitución, el cual evidentemente: abre la puerta a la ampliación de la práctica del aborto,  vulnera la institución matrimonial, impone la ideología de género, y amenaza las libertades esenciales en nuestro país.

Ante semejante embestida, los partidos políticos “de oposición”, las agrupaciones sociales, las agrupaciones religiosas, la Iglesia, etc. objetaron e inmediatamente se pronunciaron en contra de dicho dictamen: en ese caso el frasco de veneno es notorio.

Y sin embargo, al mismo tiempo, tenemos hoy en México, a punto de ser aprobadas en el Senado: 2 leyes que contienen los mismos ataques a la vida, la familia y la libertad; y ante ello la respuesta ha sido “un silencio sepulcral” y “cómplice”. ¿Se ha preguntado usted, por qué?

Ver PDF del acta de aprobación del dictamen de la Ley General de Población

Y es que dichos ataques se encuentran diluidos de manera astuta en medio de formulaciones ambiguas y términos que a simple vista suenan muy bien. Es la gota letal de veneno en el vaso de agua, que México está a punto de tomarla.

Desde la AGENCIA CATÓLICA DE NOTICIAS llevamos semanas advirtiendo sobre estas 2 leyes: La Ley General de Población y la Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

¿Suenan muy bien no? ¿Quién podría oponerse a una ley cuyo título dice buscar una vida libre de violencia para las mujeres? ¿Quién puede imaginarse que en una Ley General de Población se apruebe el aborto, se abroga la Ley de objetores de conciencia, se quita la patria potestad a los padres y se persigue a la Iglesia?

Sin embargo aquí a manera de síntesis, les señalaremos en dónde está el veneno:

Primero, en la Ley General de Población:

En el artículo 4to se introducen los llamados: “Derechos Sexuales y Reproductivos” que incluyen el aborto en términos de “producción” y de “libre decisión sobre su cuerpo”.

Cabe recalcar que la agenda de la actual Secretaría de Gobernación considera como “derecho sexual y reproductivo” al aborto  tramposamente llamado: Interrupción legal del embarazo.

En ese mismo artículo se instaura la EIS (Educación Integral de la Sexualidad) que atenta gravemente contra la Patria Potestad de los Padres de Familia o Tutores, al  imponer en todos los niveles educativos la ideología de género.

En el artículo 5to se atenta contra el Matrimonio: Institución de Interés Público, pretendiendo convertirla en una institución de carácter privado con el mal llamado “Matrimonio Igualitario”.

El art. 34 elabora aún más los conceptos de “salud sexual y reproductiva”  de manera confusa y reiterando la “libertad” de decidir sobre el número de hijos y su espaciamiento, con lo que pretende justificar una vez más el aborto como método para atender dichos fines,  que claramente conllevan un enfoque genocida de “control de la natalidad”

El art. 35 pide explícitamente: “La eliminación de las barreras Socio-Culturales e Institucionales que dificultan el acceso de las personas a servicios de salud sexual y reproductiva, interrupción del embarazo… …así como el pleno ejercicio de los derechos sexuales y reproductivos”.  Nótese que aquí no solo habla de Barreras Socio-Culturales e Instituciones que “impidan” o “coaccionen”, sino simplemente que “dificultan” el acceso a todo esto…

El mismo artículo elimina el derecho de los médicos y personal de salud  a la objeción de conciencia para no realizar abortos, e incluso, de acuerdo al capítulo de sanciones que se establece, serán sancionadoos administrativa y penalmente.

El Art. 48 sustituye al sexo, por “genero” en el Registro Nacional de Población, dando paso así a la interpretación subjetiva y rechazando la realidad Biológica.

En lo que respecta a la segunda ley: La Ley General de Acceso a las Mujeres a una Vida Libre de Violencia:

En las página 38 y 39  de la Gaceta Parlamentaria que recoge el dictamen de esta ley, establecen una nueva VIOLENCIA que llaman VIOLENCIA  SIMBÓLICA:

Con esa condenan a la Familia, la Iglesia, la Educación y los Medios de Comunicación. Instituciones DONDE SE TRANSMITEN IMÁGENES, MENSAJES, VALORES Y NORMAS QUE REFUERZAN LOS ESTEREOTIPOS DE GÉNERO Y DETERMINAN LOS PENSAMIENTOS, PERCEPCIONES Y ACCIONES de las personas dentro del grupo social al que pertenecen”.

Como podrán ver estas 2 leyes contienen terribles ataques contra la vida, la familia y las libertades, e implementan también una persecución jurídica contra todo lo que quepa en la definición de “Barreras socio-culturales e Instituciones que dificulten la aplicación de lo expuesto” y también en el concepto arbitrario de “Violencia Simbólica”.

¿Ahora entiende por qué es tan preocupante lo que está pasando en el Senado?

Recuerden que ambas leyes fueron votadas en el pleno PRÁCTICAMENTE POR UNANIMIDAD por todos los partidos políticos, incluidos los de supuesta oposición.

Y ante estas amenazas la sociedad civil, las agrupaciones sociales, las uniones de los padres de familia, las agrupaciones religiosas, etc… prácticamente han permanecido en silencio cómplice.

¿Se debe quizá a que no sabían que ese vaso de agua tenía una gota de un veneno muy letal?

¡Pues ahora lo saben! ¡Ya están enterados!

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