EL MUNDOVIDA Y FAMILIANueva Corte en USA, protegería vía jurisdiccional: derecho a la vida

El reciente anuncio del presidente de norteamericano, Donald Trump de nominar a la juez antiabortista, Amy Coney Barrett, para la Corte Suprema de una de las mayores potencias del mundo, es una “muy buena noticia” porque “el giro copernicano es que por primera vez en la historia judicial de E.U. hay una mayoría de jueces que considera al niño no nacido un ser humano sujeto de derechos, entre ellos, derecho a vivir y nacer”.

Así lo aseveró Roberto Castellano, abogado y presidente de la ONG Pro-Vida, en Buenos Aires, Argentina, al tiempo que subrayó que la fallecida jueza Ruth Bader Ginsburg, designada oportunamente por Bill Clinton, “tenía perfil ultrafeminista y abortista”.

El también asesor de congresistas en la Cd. de Buenos Aires, dijo que la jueza Coney Barret “es exactamente lo contrario. Se trata de una mujer católica, con una larga carrera judicial y docente”.

Quien también es ExPresidente de la Comisión de Justicia del Colegio de Abogados en dicha Ciudad, comentó en entrevista con Agencia Católica de Noticias (ACN), que Coney Barret es madre de 7 niños, 2 de los cuales son haitianos y fueron adoptados por ella y su marido, lo que habla de una dama responsable y comprometida con los valores a favor de la vida.

“La importancia de esta nominación del presidente Trump, a la que se oponían los demócratas con el candidato Joe Biden a la cabeza, es que se cambia la composición del Alto Tribunal”,

consideró.

Y, ¿Qué significa que Trump consiga un poder judicial a su medida con mayoría conservadora? ¿Es buena noticia para los ciudadanos a pie?; se le preguntó a Castellano, a lo que contestó que “no estaría lejano que con esta nueva composición se revierta el fallo fraudulento Roe VS Wade, basado en una falsa historia de violación, y se cierre la puerta a la legalización del aborto en Estados Unidos”.

Agregó que

“la nueva Corte podría poner en práctica la protección jurisdiccional al primer derecho humano: el derecho a la vida”

Para los migrantes mexicanos y latinos. ¿Hay algún beneficio? Totalmente, -sostuvo Castellano-, en el sentido de que “los centros de exterminio de la Planned Parenthood están básicamente instalados en los vecindarios de personas latinas o de raza negra y al dejar de considerarse un derecho que se pueda matar un hijo, perdería todos los beneficios fiscales, junto con la Federación Internacional de Planificación Familiar (IPPF).

“En segundo lugar, -amplió- dejaría de ser una práctica de “salud”, toda vez que a la Corte de E.U. “le bastan 5 jueces, y ya habría, -de ser designada-, mayoría provida.

Aclaró que “la Corte no es un Parlamento que puede tener su agenda, por lo que necesita un caso, una presentación para resolver y dejar sin efecto la jurisprudencia anterior”.

Otro escenario que Castellano ve como positivo para lograr esos consensos a favor de la vida y familia, son que el Senado tiene mayoría republicana.

El Dato:

Donald Trump se dispone a ultimar el que será sin duda el legado más duradero de su presidencia: una Corte Suprema a su medida. Cuando el presidente acabe su primer mandato, en enero, permanezca o no en la Casa Blanca, habrá renovado un tercio de la máxima instancia judicial de Estados Unidos con jueces conservadores, que ya conforman una clara mayoría de seis escaños frente a tres.

Una juez con un perfil netamente conservador

En los tres años en que ha servido como jueza federal en Indiana, Amy Coney Barrett ha dejado claras sus opiniones legales, que reflejan en líneas generales un punto de vista netamente conservador, en línea con el sentir mayoritario del Partido Republicano, que es el que la va a confirmar. Por medio de sus opiniones publicadas sobre el aborto, la tenencia de armas, la inmigración y la discriminación en el trabajo, entre otros asuntos, la jueza Barrett ha dejado ya claro que si ingresa en el Supremo se va a alinear con la bancada conservado.

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